Notas y artículos sobre Gulla

Notas y articulos de prensa del año 2011

Diario El Dia de La Plata. Hacer click en el enlace. 22 de Febrero del 2011

http://www.eldia.com.ar/edis/20110214/informaciongeneral6.htm


Diario La Nación. 7 de Marzo del 2011. Hacer click en el enlace.

http://www.lanacion.com.ar/1355471-el-mas-autoctono-y-original-de-los-negocios-exportar-llamas


Nota publicada en Diario La nación, en 2005

Llamas multiuso: pueden dar lana, carne o llevar palos de golf

No sólo lana da la llama. Este animal típico de la Puna argentina está siendo criado en La Plata para cuidar ovejas, como mascota y pronto tendría otro trabajo: el de caddie para los fanáticos del golf.

Detrás de este proyecto, llamado Gulla, está Gustavo Luis Maluéndez, un aspirante a abogado de 19 años que se relacionó desde chico con el mundo ganadero a partir del campo familiar, la Estancia Santa Teresita. Maluéndez compró las primeras cuatro llamas en 1994 en la Exposición Rural.

"Cuando vi las llamas me entusiasmé. Las pusimos en el campo y al año siguiente compré unas más. Después participamos con una cría en la Rural y ganamos. Ahí me entusiasmé más y fuimos ampliando el número de animales, que hoy llega a 180. Tuvimos problemas para que se adaptaran, porque la humedad las afectaba, pero fuimos trabajando con un veterinario hasta lograrlo", contó el emprendedor.

En el 98, recuerda, hicieron la primera esquila, que les dio 20 kilos de lana, y con eso hicieron un par de ponchos que fueron de regalo a amigos y familiares. "Fue entonces cuando empecé con la idea firme de hacer de esto un negocio. La primera etapa se centró en lo textil", agregó.

El fundador de Gulla (www.camelidos.com), que factura más de 100.000 pesos, viajó al Norte en busca de hilanderas y armó un equipo de trabajo con mujeres de Jujuy que reciben regularmente la lana de llama y la devuelven hilada para su confección y terminación en Buenos Aires.

"Los ponchos y mantas se están vendiendo bien, y ahora queremos hacer diseños un poco más modernos para llegar al público más joven. Las ofrecemos en las ferias y locales de Puerto Madero y Palermo", dijo Maluéndez.

"Ahora estamos trabajando así para atender una demanda que crece, porque el potencial exportador es enorme -continuó-. La idea es conectar a todos los criadores de llama, que cada vez son más, para poder armar una gran hilandería y textil en el Norte, que es donde tienen la mejor técnica. Estamos trabajando en esto junto con la Asociación Criadores de Camélidos de Argentina, que siempre nos apoya."

En 2001, un amigo de Estados Unidos le comentó a Maluéndez que las llamas en aquel país protegían a las ovejas de los coyotes y otros predadores. Esto bastó para que el emprendedor empezara a investigar y comprobara que esto era posible, y lo probó con las llamas que exportó a un criadero de Uruguay.

"Mandamos 60 animales y anduvieron bárbaro. Ahora se está estudiando el tema y queremos estudiarlo más acá para tener informes que nos avalen para promocionarlo mejor", sostuvo el joven empresario.

Mientras el negocio avanzaba, Maluéndez empezó a recibir consultas de personas que querían las llamas como mascotas. La oferta que pudo organizar le permitió vender 18 animales en 2004 y 46 en lo que va del año. A la par, descubrió un mercado potencial "en los countries, que tienen grandes parques para los animales".

"Además -enfatizó-, en las canchas de golf pueden ser usadas como caddies, como se hace en Estados Unidos. También las estamos promocionando para otras actividades como el trekking. Hay empresas en Mendoza y el Norte haciendo recorridos con llamas."

Exportación de embriones

Maluéndez, que ya ocupa 60 hectáreas del campo de su padre, está interesado en el negocio de la carne de llama, tan de moda en los grandes restaurantes porteños, y está dialogando con otros criadores para poder asegurar continuidad en las entregas.

El incansable emprendedor también está trabajando con el INTA Castelar en inseminación artificial y congelamiento de embriones. Según afirma, "en Estados Unidos aprecian el tipo de llama que tenemos y están muy interesados en reproducirla allá".

En la tarjeta de presentación de Maluéndez aparece un logo poco tradicional para un criadero de su tipo: una llama con corbata, pulóver, anteojos y una taza de café, que evidencia un trazo algo infantil.

"Hay una historia muy buena detrás de ese logo -cuenta el emprendedor-. Cuando estaba en séptimo año del colegio dije que iba a poner una empresa de llamas y le pagué a un compañero para que me hiciera el logo.

Ese mismo dibujo es el que llevo ahora. No podía ser de otra manera."

Mercedes García Bartelt

emprendedores@lanacion.com.ar

Fuente: Nota original La Nación

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=75813