Llamas de Guardia

Actualmente se ha demostrado otra virtud dentro de su amplio espectro de posibilidades, ya que es utilizada con mucho éxito como animal de guardia, protegiendo a los rebaños ovinos de los eventuales predadores, disminuyendo notablemente la mortandad de corderos en la época de parición por ataques de perros, zorros y chancho jabalí, esta teoría que ya le ha dado la vuelta al mundo, es confirmada en Uruguay por trabajos de investigación que ha llevado a cabo el SUL (Secretariado Uruguayo de la Lana) quien ha obtenido de sus experiencia datos positivos, augurando futuros prometedores. Las llamas de guardia ofrecen una alternativa viable, no letal, para reducir la predación, a la vez que requieren poca especialización para el entrenamiento y cuidado.

Para llevar a cabo su capacidad como animal protector, la llama, emplea todos los mecanismo de defensa que posee, uno de los más espectaculares consiste en lanzar un esputo nauseabundo y ácido compuesto por sustancias digeridas parcialmente por el estómago (escupitajo), el agresor, así bañado puede aún considerar que ha tenido suerte si no le ha entrado nada en los ojos, también emplean todo tipo de ruidos y gemidos además de patadas y persecución a gran velocidad. La predación de ovinos ha sido un problema por muchos años. Varios métodos se usaron para disminuir esta predación. Las llamas de guardia ofrecen una alternativa viable, no letal, para reducir la predación, a la vez que requieren poca especialización para el entrenamiento y cuidado.

De hecho la predación es una de las principales causas de mortalidad y representa un serio problema para la industria ovina. Las pérdidas de ovinos evaluadas en Países de América del Norte, habla de cifras verdaderamente elevadas. El foco de la predación se basa en los corderos que claramente son mucho más vulnerables.

En EEUU el promedio de pérdidas de corderos por predación es de 9% y varía entre 3 a 14%, cifras no tan diferentes a las uruguayas.

En los últimos años, se han intentado muchos métodos para reducir la predación de ovinos. En general, los métodos se pueden dividir en métodos de prevención y métodos de control.

Los métodos preventivos se implementan antes que surjan problemas de predación y generalmente no son letales para los predadores. Esto incluye el uso de cercas, animales de guardia, elementos que espanten y técnicas de protección, como puede ser el encierro nocturno de los corderos.

Los métodos de control generalmente se ponen en marcha luego de ocurrido el daño y están dirigidos a un animal específico, generalmente dándole muerte al predador. Estos métodos incluyen caza, veneno, trampas y fumigaciones.

Al momento de elegir un "Patrulla" para el rebaño el más óptimo debe ser rápido, efectivo, económico y debe tener facilidad para adaptarse a diferentes climas y situaciones. Que su alimentación y sistema sanitario sea iguale, al igual que su longevidad. La llama engloba estas características.

Si reducimos la situación a números, estamos hablando de 1 llama cada 800 a 1500 ovejas. Muchos estudiosos comprobaron que elevar el número de llamas por rebaño reduce la efectividad. Es decir no es necesario poner dos o tres llamas a proteger la tropa, ya que al aumentar el número de llamas, se pierde la necesidad de estar cerca de las ovejas. Para entender este punto es necesario descifrar que las llamas son animales con una elevada nota de sociabilidad que los lleva a estar siempre en conjunto. Al no encontrar llamas a su alrededor, se une a las ovejas.

Se pudo comprobar esta teoría, introduciendo en un solo potrero 15 llamas con un pico de ovejas. Las llamas jamás entraron en contacto con las ovejas. Aparecen aquí como el agua y el aceite, cada una por su cuenta.

Una pregunta clave y siempre presente en los interesados en el tema es si existen diferencias entre machos y hembras. La respuesta es concisa, no hay datos que demuestren significativas diferencias en cuanto a la protección. Sin embargo la mayoría de los "guardianes" son machos castrados. Esto es por dos motivos. El primero es simplemente por un tema de productividad. En un criadero se tiende a proteger las hembras como vientres, sabiendo que un solo macho puede servir a 20 hembras. Desde otro punto de vista, más importante, el macho que NO esta castrado, en el período de celo de la oveja, puede intentar servirla. Sin dejar de lado lo "contra natura" de la acción, por un tema de lógica, el peso de una llama macho es de 150 kilos, contra una oveja hembra es posible que la asfixie.

La capacidad de adaptación de la llama es fascinante. Si a esto se le suma su inclinación natural a protegerse mutuamente, nos da un resultado excelente. Con pocos días de adaptación la llama se integra al rebaño.

Las llamas son de por sí animales muy atentos a la realidad que las rodea. Siempre alertas las llamas se comunican entre ellas con un sonido muy parecido al de un gemido nuestro. En referencia al rebaño, la llama puede ser parte o mantenerse alejada. De cualquier manera, estará siempre mirando a su alrededor. En las mayorías de las circunstancias las llamas estarán dentro del rebaño. Usualmente cuando se separan lo hacen para buscar un lugar elevado en donde obtener una visión más amplia. Cuando el rebaño está en movimiento, no importa en que posición se encuentre la llama con respecto a este, siempre tendrá una actitud de liderazgo. En el momento de peligro la llama puede actuar de diversas maneras. La más utilizada es acercarse al depredador caminando o corriendo y perseguirlo. Muchas veces intentan de patearlo. Sin embargo siempre intentan de prevenir estos encuentros liderando al rebaño a lugares más seguros. Al mismo tiempo también pueden hacer un sonido de alarma, advirtiendo el peligro. Por otro lado si el depredador se acerca a las ovejas, la llama puede ponerse en el medio, impidiéndole el paso.